REVISTA SEMENTERA, 16 - 1995
Consejo de Comunidades Extremeñas.
Consejería de Bienestar Social. Junta de Extremadura

Sobre el origen de la gorra de Montehermoso

En Extremadura la tradición nos ha legado una considerable cantidad de trajes tradicionales locales, tanto masculinos como femeninos, pero sobre todos ellos parece haberse impuesto en los últimos setenta u ochenta años el traje femenino de Montehermoso como representación de la tradicional manera de vestir extremeña.

 

Fig. 1

Estamos acostumbrados a que nuestra región sea representada por este traje en cualquier manifestación folklórica, y esto es algo que ya viene de antiguo, de forma que el pintor Sorolla, para el encargo que le hizo la Hispanic Society of América, pintó entre octubre y noviembre de 1917 a cuatro mujeres, cuatro hombres y una niña ataviados con las vestiduras típicas de este bello pueblo cacereño para representar a la región extremeña en un gran repertorio de estampas populares de toda España. De hecho, el traje de Montehermoso ha sido definido como el más representativo de la región por su vistoso colorido y la graciosa gorra con espejo.

Así, actualmente el traje femenino de Montehermoso, o tal vez mejor su peculiar gorra, se ha decantado como el modelo más conocido de la indumentaria tradicional extremeña, y es una obligada referencia icónica de la región; incluso se pueden ver modelos a escala reducida de la gorra de Montehermoso adornando los automóviles de extremeños que viven muy lejos de esta población, ya que puede decirse que es un auténtico símbolo regional. Bueno será, pues, que nos preguntemos acerca del origen de esta graciosa gorra, ¿de dónde ha salido?, ¿cuándo apareció?.

Según don Luis de Hoyos y su hija Nieves*, el uso tradicional de sombreros de fibra vegetal trenzada por la mujer ha sido costumbre extendida en la mitad occidental de España, desde León hasta Huelva, y así podemos encontrar gorras del tipo de la de Montehermoso en zonas amplias de las provincias de Ávila, Salamanca, Segovia y Cáceres, realizadas principalmente con paja de centeno, que es más adaptable al trabajo de trenzado que otros materiales. Según ellos, esta práctica se inicia en épocas bastante antiguas, tal como lo atestiguan unos sombreros representados en una de las capillas de la catedral de Ávila, fechados en el siglo XV. En sintonía con estos datos, la tradición atribuye la introducción de la gorra en Montehermoso a "los moros", pero si buscamos testimonios de ello veremos que muy posiblemente no fue así. En realidad sabemos que hace poco más de un siglo, una artesana montehermoseña de apellido García creó la gorra por adaptación, dándole una forma más atractiva a un sombrero de paja plano que había llegado a este pueblo procedente de Villar de Plasencia, aunque seguramente originario de otro lugar; al menos esto es lo que le contó en los años treinta de este siglo Máxima Hernández García, hija de dicha artesanía a la investigadora norteamericana Ruth M. Anderson**.

La primera representación que conocemos de la gorra montehermoseña data de un momento que coincide más o menos con esos datos; 1888, y aparece con una forma algo más plana que la actual, con la copa en una posición más vertical y una ausencia casi total de decoración, asemejándose ésta más a la de los tipos conocidos como "gorra de viuda". Respecto a la decoración que suele ornamentar las gorras y sombreros similares a la de Montehermoso tenemos que decir que el espejo parece que sólo se incluye sistemáticamente en esta población extremeña; así, las gorras de la provincia salmantina solamente lo incorporan como caso extremo de ostentación, y las de Bohoyo (Ávila) por influencia de otras zonas, no pareciendo que sea una característica propia. En cuanto al color de las cintas o de la lana empleada en la decoración, la nota común es la observación del luto y la adecuación a la edad, de modo que las mujeres -mayores más que las viudas- suelen adornar su gorra con colores oscuros o negro, mientras las más jóvenes lo hacen con otros tonos más alegres.

Fig.2

En otro momento trataremos de entrar en otros temas, tales como el significado y el proceso de conversión en símbolo de esta gorra, pero ahora nos ha interesado más resaltar los datos de que disponemos sobre el origen de la misma, que como puede verse no es tan antiguo como se ha pretendido.
Juan Manuel Valadés Sierra Museo Nacional de Antropología.

* HOYOS SAINZ, Luis de y HOYOS SANCHO, Nieves de:

Manual de Folklore. Madrid, 1947.

** ANDERSON, Ruth M.: Spanish costume. Extremadura. Nueva York, 1951.

*** VALADÉS SIERRA, Juan Manuel. Indumentaria tradicional en los museos, ¿cultura popular o arqueología", en Conferencia Internacional de Colecciones y Museos de Indumentaria. Madrid, 1993, págs. 219-224.

VALADÉS SIERRA, Juan Manuel: "La indumentaria como símbolo regional. La tradición inventada en el caso del traje femenino de Montehermoso", Revista de Dialectología y tradiciones populares", 1994 XLIX (1), págs. 91-117.

 

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